26 de noviembre de 2009

Historia de Anaga (I)

La Historia propiamente dicha comienza por la escritura, pero para hablar de la historia de Anaga no podemos dejar de nombrar al pueblo guanche que, si bien no poseía un sistema escrito que haya llegado a nosotros, sí nos dejó un legado en sus restos arqueológicos y en la tradición oral.

Anaga conformaba uno de los nueve reinos o menceyatos en los que se dividía la isla de Tenerife a finales del siglo XV. Dadas sus especiales condiciones climáticas y naturales (acceso abundante al agua, pastos, recursos forestales y marítimos, etc.) fue uno de los reinos más ricos de la isla. Poseyendo una población bastante numerosa y de un nivel de desarrollo notable, así como una cabaña ganadera importante.

Los guanches vivían en cuevas o en chozas de piedra, en los valles y cerca de cauces de barrancos o de la costa. Poseían un sistema jerarquizado y clasista, con siervos y una nobleza definida. Su modo de vida era esencialmente pastoril, acompañado de cierta agricultura (a este respecto hay que indicar que en Anaga se conservaron referencias a “campos cultivados por los guanches” en Jagua y Anosma). Sus creencias no están muy claras. Lo que se sabe con certeza era que creían en la vida después de la muerte, practicándose la momificación bastante en el macizo, y sobreviviendo hoy en día el conocimiento de lugares que sirvieron para preparar los cadáveres, así como la ubicación de cuevas sepulcrales y necrópolis. Adoraban a los astros y creían en un Ser Supremo, pero parece que poseían también cierto grado de animismo. Era un pueblo notablemente guerrero.

En cuanto a la historia del menceyato de Anaga, se mezcla lo legendario con lo real. Así, D. Bethencourt Alfonso nos habla de un tiempo remoto en que la isla conformaba un único reino, y que el achimencey o gobernador de la provincia de Anaga, al que llama Naga, se rebeló junto a sus hermanos Taburco y Góymar (de Teno y Güímar respectivamente) para autoproclamarse soberanos de sus provincias. La rebelión fracasó, y Anaga continuó siendo provincia del reino único. Entonces llega la división de la isla en nueve reinos, unos dicen que por rebelión de los hijos de Tinerfe el Grande y otros que sin rebelión. Así, Serdeto o Beneharo I se proclama primer mencey de Anaga.

Serdeto gobernaba cuando las Paces del Bufadero y firmó el acta de posesión de Diego de Herrera. Más tarde sería quien expulsaría a Sancho de Herrera y a los españoles del Torreón de Añaza.

Le sucedió su hijo Beneharo II, que pasó a la historia como el “Mencey Loco”, si bien esa versión de los hechos es pura poesía. La realidad es que Beneharo II sobrevivió a la conquista, se bautizó como D. Fernando de Anaga y fue defensor de los guanches.

Entre los hechos anteriores a la conquista española, otra vez D. Bethencourt Alfonso nos cuenta que hubo guerra entre el reino de Taoro y los reinos aliados de Anaga y Tacoronte, pues el mencey Bencomo aspiraba al solio único de la isla. La guerra se paró por la invasión española, y finalmente Beneharo II y Acaymo de Tacoronte se aliaron a Bencomo frente al que consideraban un mal mayor.

Lo que parece cierto es que el menceyato de Anaga siempre estuvo en relaciones con los extranjeros por cuestiones comerciales. Y existieron de hecho algunos acuerdos para evitar las rapiñas esclavistas en el reino. Lo que no resulta claro es su papel en la conquista, pues si bien unos dicen que fue bando de paces, otros, entre ellos la tradición popular alejada del ideal del “Mencey Loco”, alegan que fue bando de guerra y que se alió con el Gran Bencomo en la Liga de Taoro contra los españoles.

Lo verdadero es que la clase noble de Anaga había tenido encuentros con "avanzadillas" castellanas años antes de la invasión, como Lope de Salazar, que había estado preparando el terrreno para atraerse la amistad del rey Beneharo II. Así las cosas, el general Alonso Fernández de Lugo envió a su llegada a Tenerife al rey converso D. Fernando Guanarteme a que se entrevistara con el mencey de Anaga, pues en el tiempo había cambiado su actitud hacia la hostilidad. Dos veces fue D. Fernando Guanarteme a verse con Beneharo II, hasta que el mencey de Anaga fue llevado ante Alonso de Lugo. No se sabe qué resultó del encuentro*, pero la tradición habla de batallas en toda Anaga entre guanches y españoles.


* «… que vido que el dicho Dn. Fernando Guanarteme fue donde estaba el Rey de Anaga, Rey guanche, el cual estaba de paces, a le decir y requerir que se viniése a ayuntar con el dicho adelantado e los cristianos, porque se temía de él, e que el dicho Guanarteme fue dos veces al dicho Rey de Anaga e entre los guanches, hasta que hizo venir a el dicho Rey de Anaga al Real de los cristianos…».

3 comentarios:

  1. Fernando de Anaga perteneció, sin lugar a dudas, al llamado Bando de Paces. De hecho, gracias a Rumeu de Armas, se ha rescatado una sentencia de la Corte de los Reyes Católicos en la que se le libera de la esclavitud gracias a esa circunstancia.

    ResponderEliminar
  2. Que es el Real de los Cristianos?

    ResponderEliminar
  3. El Real de los Cristianos era el campamento de los conquistadores en Añaza, llamado también Real de Santa Cruz.
    Real, según el DRAE, es el "Campamento de un ejército, y especialmente el lugar donde está la tienda del rey o general".

    ResponderEliminar